Zona Franca Parque Central alcanzó en junio de 2026 la certificación como Parque Eco-Industrial en nivel Experto bajo la Norma Técnica Colombiana NTC 6720:2023. En catorce meses, el parque pasó de un 59 % de cumplimiento inicial a certificarse en el nivel más alto de la NTC 6720:2023. La historia no es la de un expediente que se completó a tiempo, sino la de una administración que cambió su forma de gestionar.
En abril de 2025 nos sentamos con el equipo de Zona Franca Parque Central a revisar, requisito por requisito, qué tan cerca estaba el parque de la Norma Técnica Colombiana NTC 6720:2023 Parques Eco-Industriales. Requisitos de Sostenibilidad. El resultado de esa evaluación inicial fue un 59 % de cumplimiento en el nivel En Transición, el primero de los tres que contempla la norma. Catorce meses después, en junio de 2026, el parque cerró su auditoría de certificación con el 100% requisitos evaluados y alcanzó el nivel Experto, el más exigente del estándar.
Entre esas dos cifras hay una historia que vale la pena contar.
El diagnóstico inicial frente a la NTC 6720:2023
La NTC 6720:2023 alineada con el Marco Internacional de Parques Eco Industriales de ONUDI, el Banco Mundial y GIZ evalúa el parque en cuatro aspectos; administrativo, ambiental, social y económico, organizados en tres niveles de exigencia creciente; En Transición, Avanzado y Experto. Esa estructura tiene una virtud estricta y necesaria, obliga a mirar el parque como un sistema de gestión y no como un conjunto de permisos ambientales al día.
La evaluación inicial mostró un parque con una base económica sólida (75 %) y un desempeño ambiental razonable (65 %), pero con brechas claras en lo administrativo (55 %) y lo social (52 %). No existía un sistema formalizado de monitoreo anual del desempeño ambiental, social y económico; el Plan Maestro no incorporaba elementos como el control del uso del suelo, la designación de zonas por tipo de industria o el esquema de tarifas por servicios; faltaban el análisis de género y los criterios documentados de trabajo decente.
Ninguno de esos hallazgos generó una reacción defensiva. Al contrario, la decisión del equipo y la gerencia de ZFPC de registrarlos tal cual, sin suavizarlos, fue lo que permitió construir un plan de trabajo que efectivamente sirviera.
Gestión y mejora continua para cerrar brechas de sostenibilidad
En marzo de 2026 volvimos al parque para una revisión conjunta de evidencias. El cumplimiento del nivel En Transición había pasado del 59 % al 87 %. Lo relevante no fue el salto, sino de dónde venía: de una herramienta de monitoreo que hoy consolida consumo de energía y agua, generación de residuos e ineficiencia de materiales de las empresas alojadas la misma información que alimenta la identificación de potenciales simbiosis industriales, de un Plan Maestro actualizado y fichas de reporte que convirtieron el dato disperso en indicador trazable.
Sobre esa base, lo que el parque ya hacía bien empezó a poder demostrarse:
- El 100 % de las aguas residuales generadas por el parque y sus empresas se trata conforme a la normativa vigente, con reporte anual a CARDIQUE.
- La ruta colaborativa de residuos aprovechables cuenta con las empresas alojadas participantes, y cinco empresas productivas, donde el 25 % de las manufactureras del parque aplican prácticas de economía circular.
- Sus empresas alojadas cuentan con medición interna de energía, y la planta solar flotante es hoy el eje de los estudios para conformar una comunidad energética industrial dentro del parque.
- En lo social se cuenta con análisis de género e igualdad de oportunidades, criterios de trabajo decente incorporados al reglamento de propiedad horizontal y al manual de convivencia, las empresas cuentan con sistemas activos de prevención del acoso laboral y 94 % de satisfacción de la comunidad frente a las labores de comunicación del parque.
Certificación como Parque Eco-Industrial: junio de 2026 y el nivel Experto
La auditoría de certificación se desarrolló en junio de 2026 sobre los 98 requisitos que componen los tres niveles de la norma. El resultado ubicó a Zona Franca Parque Central en el nivel Experto.
Este nivel no premia intenciones. Exige que el parque demuestre, con datos verificables y con series en el tiempo, que gestiona su desempeño ambiental, social y económico, y que sus empresas alojadas están efectivamente vinculadas a esa gestión. Es la diferencia entre tener una planta de tratamiento y poder demostrar qué trata, cuánto, con qué resultado y quién responde por ello.
Lo que deja este camino para los parques industriales y zonas francas de Colombia
Colombia ha sido pionera en llevar el modelo de parque eco-industrial de la teoría a un esquema de certificación verificable, y ZFPC es hoy una de las mejores evidencias de que el estándar es exigente y, al mismo tiempo, alcanzable. Para el parque, la certificación abre una conversación distinta con sus usuarios y con los mercados, el mecanismo de ajuste en frontera por carbono de la Unión Europea, la debida diligencia en sostenibilidad y las exigencias de los compradores internacionales ya no se responden con declaraciones, sino con trazabilidad.
Para los demás parques industriales y zonas francas del país, el mensaje es más simple: el punto de partida importa menos de lo que parece. ZFPC empezó en 59 %. Lo que hizo la diferencia fue medir con honestidad, ordenar la información y sostener el trabajo en el tiempo.
El caso de Zona Franca Parque Central demuestra que alcanzar una certificación como Parque Eco-Industrial bajo la NTC 6720:2023 es posible mediante medición, gestión y mejora continua. La certificación no es la meta. Es el momento en que un parque puede demostrar con datos lo que hasta ahora afirmaba con convicción.

