Retos impostergables y oportunidades estratégicas
El escenario geopolítico internacional atraviesa una fase de alta volatilidad que redefine las dinámicas del comercio exterior. El reciente escalamiento de tensiones en la región, particularmente entre Estados Unidos y Venezuela, introduce nuevos factores de incertidumbre que impactan los flujos comerciales, la logística internacional y la confianza de los inversionistas. Para Colombia, país fronterizo y actor clave en el Caribe, esta coyuntura representa un desafío relevante, pero también una oportunidad estratégica si se actúa con visión y decisiones pertinentes.
Desde la perspectiva del comercio exterior, los efectos inmediatos se reflejan en mayores exigencias en controles aduaneros, incrementos en los costos logísticos, afectaciones al transporte terrestre binacional y una percepción de riesgo ampliada para operadores internacionales. La experiencia internacional demuestra que, en contextos de tensión geopolítica, los flujos comerciales tienden a reorientarse hacia países que ofrecen estabilidad institucional, eficiencia operativa y reglas claras.
En este contexto, el principal riesgo para Colombia no proviene exclusivamente del entorno internacional, sino de sus desafíos internos: cuellos de botella logísticos, ineficiencias institucionales y una planificación estratégica aún insuficiente. Estas debilidades amplifican los impactos externos y limitan la capacidad de respuesta del sector productivo. Sin embargo, el mismo proceso de reconfiguración del comercio global abre una ventana de oportunidad para fortalecer la posición del país en el nuevo orden económico internacional.
Colombia cuenta con ventajas estructurales relevantes: una ubicación geográfica privilegiada con acceso a los océanos Atlántico y Pacífico, cercanía a los principales mercados de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, acuerdos comerciales vigentes y una oferta exportable diversa. En este escenario, el país puede consolidarse como plataforma logística regional, atraer procesos de nearshoring y posicionarse como socio estratégico confiable para los mercados internacionales.
En este escenario de reconfiguración global, las Zonas Francas emergen como instrumentos clave para capitalizar estas oportunidades. A través de beneficios tributarios, estabilidad normativa y eficiencia operativa, facilitan la internacionalización empresarial y la optimización de las operaciones de comercio exterior. En particular, Zona Franca Parque Central se proyecta como un aliado estratégico para las empresas que buscan fortalecer su competitividad, integrarse a cadenas globales de valor y responder con agilidad a las nuevas exigencias del comercio internacional.
Este proceso requiere, además, una articulación gremial sólida. La Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional – FITAC, Capítulo Cartagena, desempeña un rol fundamental al promover la coordinación entre los actores de la cadena logística, generar espacios de diálogo y trabajar por el mejoramiento continuo de los procesos operativos, documentales y logísticos. Este esfuerzo contribuye directamente a elevar el desempeño logístico del país, condición indispensable para atraer inversión extranjera y fortalecer la confianza internacional.
En conclusión, la coyuntura geopolítica actual no debe interpretarse como una amenaza inevitable, sino como una prueba de la capacidad institucional, empresarial y gremial de Colombia. Con decisiones oportunas, coordinación efectiva y una visión estratégica de largo plazo, el país tiene la posibilidad de transformar los desafíos en oportunidades, fortalecer su competitividad y consolidarse como una plataforma confiable, eficiente y atractiva en el nuevo orden del comercio global.
Escrito por: Patricia Cerro García, Directora Ejecutiva Capítulo Cartagena FITAC




