Zona Franca


Zonas francas se perfilan como opción ante la Reforma Tributaria de Estados Unidos


Vía La República

Los mercados internacionales iniciaron el año con un nuevo panorama: la Reforma Tributaria de Donald Trump redujo los impuestos a las empresas de 35% a 21%, un incentivo suficiente para que las corporaciones norteamericanas se motiven a mantener sus inversiones en territorio estadounidense.

 

En Colombia, donde la tasa de tributación corporativa de las empresas se acerca a 40%, las zonas francas ofrecen una posibilidad llamativa, pues allí, el impuesto de renta está en 20%, un valor muy similar al nuevo ecosistema de negocios que está construyendo EE.UU. Eso es lo que sostiene el abogado tributarista Martín Ibarra, presidente de Araujo Ibarra, quien agrega que estos espacios comerciales son de gran importancia, dado que permiten no solo a Colombia, sino a América Latina, nivelarse y acomodarse a la nueva estructura corporativa.

Según el abogado, el cambio del impuesto corporativo del 35% a 21% es muy importante, porque, “el promedio de países de la Ocde está en 24%; el promedio de países de la Alianza del Pacífico está en 29%”, dijo. De este modo, EE.UU. lo que hizo fue pasar a ser un socio más competitivo en materia de impuestos frente a algunos de sus principales socios comerciales, al ubicarse tres puntos por debajo de la Ocde.

“Más que la reforma fiscal impacta es el nuevo entorno. Tenemos que entender que la estrategia del presidente Trump es dual. Por un lado baja impuestos a corporaciones, y por otro sube aranceles y restricciones al comercio, no podemos ver una sin ver la otra”, explicó Ibarra.

Bajo estas condiciones, según el abogado, las zonas francas de Latinoamérica, que están cercanas a ser 400, se convierten prácticamente en el único espacio competitivo o que se asemeja en incentivos a la nueva dinámica de EE. UU. para los negocios. A pesar de esa ventaja, esto no es lo único que sopesan los inversionistas a la hora de inyectar capital. La infraestructura de vías, distancia a puerto, la estabilidad jurídica y tributaria, también entran en consideración.

Precisamente, la semana pasada, en un foro sobre este tema en la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham), el director de la Dian, Santiago Rojas enfatizó en la importancia de estos espacios. “Las zonas francas son fundamentales a la hora de atraer inversiones al país, por lo que hay que intentar mantener sus beneficios tributarios continuando con la diferencia en su impuesto a la renta”, comentó Rojas.

La competitividad comercial requiere mejoras internas

Las zonas francas y las zonas económicas especiales tienen varias tareas para fomentar la competitividad en estas nuevas condiciones comerciales para atraer y retener hoy las inversiones que han venido cosechando durante décadas. Según la directora ejecutiva de AmCham, María Claudia Lacouture, es prioritario “analizar cómo se puede complementar la propuesta fiscal norteamericana, con los incentivos que cada una ofrece, para generar cadenas regionales y hemisféricas de valor, en especial utilizando los acuerdos de libre comercio que hoy EE. UU. tiene con 11 países de América Latina”.

En este aspecto, Zona Franca Parque Central, además de contar con los incentivos del régimen franco, las empresas instaladas podrán acceder a incentivos tributarios del municipio de Turbaco, como exención del 80% del impuesto predial por 10 años. Esto sumado a su ubicación estratégica a 12km del puerto y un moderno software de operaciones contribuye a la reducción de tiempos de ingresos y salida de mercancías.

 

 

 *Esta noticia contiene elementos tomados del articulo publicado en La República el 14 de Febrero y fue editado para incluir inofrmación de Zona Franca Parque Central. 


Fecha de Publicación: 2018-03-15

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